1939
Max Seppi, un joven de 25 años, empieza su propia actividad en Appiano, provincia de Bolzano. Hombre de gran talento para la ingeniería y algo de ambición, sólo pocos años antes había bajado de un pequeño pueblo de montaña. Fundando su propia empresa realiza su sueño de independencia. Con su trabajo lleva soluciones innovadoras tanto de tipo mecánico cómo de tipo hidráulico y eléctrico.

